Resumen: La radio como medio se ha ido adecuando al
cambio que ha ido sosteniendo el mundo debido a muchos factores; la tecnología
y la globalización son algunos de ellos, que
han ocasionado que las sociedades cambien o evolucionen, de ese modo el
medio radial ha ido adaptándose y generando las claves esenciales para difundir
en la sociedad un vínculo y participación, de ese modo ellos podrán tener la
última palabra y así la decisión que les
permita saber lo que sucede y las razones para actuar conjuntamente. Aquí la
radio se involucra considerablemente.
Términos claves:
Sociedad, Radio, desarrollo, tecnología, Educomunicación, participación.
Introducción
La
radio es uno de los medios más influyentes por excelencia, desde su creación ha
tenido un impacto considerable con las personas, a tal punto que su
protagonismo se ha vuelto dinámico, transformador y progresivo. En ese sentido
una de las manifestaciones que ha tenido es con la sociedad misma, quienes, a
través de los actores comunicantes, han podido ejercerlo de diferentes formas
en este espacio mágico, lo usan como una vía de escape al cargamontón de
información que se esboza cotidianamente, también porque canalizan y absorben
los contenidos adecuados, dicho sea de paso, no es similar en todos lados, pero
que las radios que si pregonan el verdadero ser de su función, que es la de
convertirse en un lugar de intercambio y enseñanza, han podido sacarle el mejor
provecho. De esa forma la sociedad de forma democrática ha ido cambiando su
manera de pensar de acuerdo a la oportunidad que les brinda el medio, por
consiguiente, han ido despertando su capacidad para cuestionarse, debatir y
crear un vínculo consigo mismo y la colectividad. La radio brinda esa ventana
de escape a través de formatos, contenidos y facilitadores de procesos, que,
mediante la aplicación de una metodología pedagógica y la cultura desde todos
sus lados, influyen y se mantienen en desarrollo en la realidad.
Desarrollo de
contenidos
La
radio en esa aparente lucha por sobrevivir en un mundo de permanente
transformación tecnológica donde no todo es real. Ha podido consolidar un lugar
en la cotidianidad de las personas. Si bien la televisión y otras formas de
convergencia tecnológica en la industria de los medios de comunicación pueden
parecer más atractivos, ningún otro medio tiene una cobertura y alcance similar
al de la radio, y ella mantiene una posición de privilegio a nivel de
información y entretenimiento en el caso de Latinoamérica. El poder de la radio
es tal que incluso en países industrializados como Estados Unidos, cuya
población tiene mayor posibilidad de acceso a todo tipo de medio, un «talk
show» radial con una audiencia relativamente pequeña puede tener un impacto
significativo a nivel político y social porque la proporción de dicha audiencia
que participa en los procesos democráticos es mayor que el promedio del público
general.
En
los países en desarrollo, la radio es el medio con mayor penetración, por
encima de la televisión, con un promedio cercano a los dos billones de aparatos
receptores y con una penetración, a nivel mundial, de un aparato receptor por
cada tres personas. Esta realidad nos presenta a la radio como un medio con un
rol altamente protagónico en naciones como la nuestra. Quizá la mayor evidencia
del importante papel que juega la radio en los procesos de desarrollo social y
a nivel cultural se encuentra en la utilización y/o función de este medio como
una herramienta de cambio social y de fortalecimiento cultural, bien sea
planeado o producto de la misma dinámica social y cultural en que se
desenvuelve la radio o bien como una herramienta de participación social y
cultural que les permite a los consumidores radiales ser protagonistas de las transformaciones sociales y culturales.
Si
no suena, no es radio. En este espacio, asegura la lingüista Josefina Vilar,
“es habla pública, en esta caben todos los géneros de la literatura (los
poéticos, los periodísticos, los académicos, etc.) así como, en principio,
todos los actos del habla (preguntar, convencer, mentir, imprecar, etc.) … la
sustancia expresiva en que se produce esos géneros es la que existe en los tres
componentes del significante radiofónico: las lenguas habladas, la música y los
efectos sonoros”. No en vano don Miguel
de Unamuno aseguraba que “el hombre es hombre por la palabra”. Así hablamos,
así somos y así es el hombre de la calle y del radio, el que nos aguarda del
otro lado del receptor y que espera que seamos su cómplice y su aliado, antes
que su crítico o preceptor.
Otra
de las cosas fundamentales que existe en la radio, es el tema de la palabra,
que, tomada desde el involucramiento de los oyentes, ha conllevado un cambio
repentino en la sociedad. La palabra en el medio ha llevado a creer que usada
desde el término reclamo, da como resultado el sinónimo de reclamación. Por eso es que la radio testimonia
permanentemente la evolución del hombre y de su lengua, propone y cataliza,
refleja y acompaña; pero no determina necesariamente, por lo menos no sola, no
más que la realidad misma. En este
sentido, para la radio no hay masas uniformes sino suma de grupos y voluntades,
adiciones de minorías que hacen las mayorías. La radio a través de la palabra,
empleada desde el centro, posiciona en las personas el deseo de libertad de
sectores grupales que padecen bajo el dominio de sus derechos y deberes, y no
sólo se les priva de ello, conforme pierdan todos sentido de su contexto, sin
embargo, la misma radio es utilizada, según manifiesta Julian Hale, La radio
como arma política, dice que “es el único medio de comunicación masiva
imposible de detener”. Debido a la
velocidad de las informaciones que se difunden y que no siempre son vitales
para el pensamiento del pueblo, pero que, al procesarse en la mente del pueblo,
de un grupo que sea capaz de discernir hasta su propia sombra, ocasionaría
consigo una sociedad democrática.
Actualmente
en el mundo contemporáneo la radio se ha visto obligada a asumir nuevos
formatos de distribución, a crear nuevos y alternativos segmentos de audiencia
y a relacionarse de manera distinta con su entorno social y económico. Por
ejemplo, en el caso de Barranquilla, las estaciones locales han entrado a
desarrollar una labor de acercamiento a la comunidad que ha permitido apaciguar
algunas necesidades de tipo social y cultural a un número significativo de
oyentes. Esto se materializa en casos como el apoyo a grupos folclóricos, la
apertura de espacios de denuncia ciudadana sobre irregularidades en el sector
público y privado (como el caso del incremento ilegal de pensiones escolares),
el acceso a una mayor pluralidad religiosa, y el acercamiento a instituciones
del orden civil y de justicia.
Este
medio recurre a la identidad de cada sociedad para nutrirlos a través del saber
que poseen como colectivo, la cultura es esencial, puesto que son las creencias
y las tradiciones que los hacen diferentes, pero que difundiendo lo suyo y
haciéndolo prevalecer, forjaría los lazos que los haga trabajar como un todo y
no como una parte. Los procesos de
comunicación, en su versión más humana que es el diálogo, o en sus proyecciones
organizativas y mediáticas, son un instrumento de apoyo a las transformaciones
en las que el hombre es el centro. No hay desarrollo económico, social o político
que no tenga como centro al hombre.
A
raíz de la consolidación de la radio, se empezaron a aproximar a la gente por
medio de su identidad como seres y como sociedad, consecuentemente se
constituyeron como un elemento de unión familiar porque logró rescatar,
alrededor del aparato, al grupo familiar que se encontraba disperso y le
proporcionó un momento de lúdica y esparcimiento a través de sus contenidos
variados. Una experiencia familiar se vivió en Perú durante los momentos más
difíciles de los ataques guerrilleros a principios de los años noventa, y de
nuevo la radio sirvió de apoyo a la ciudadanía peruana en medio de los
constantes apagones que se registraban a diario. El temor de aquella sociedad
por creer que estaban desahuciados, no fue un pretexto para que la radio dejara
de brindarles ese apoyo sofisticado y productivo, la radio se fue convirtiendo
en el amigo de la gente. Sin embargo, la función social y cultural de la radio
no sólo emerge en momentos críticos de una sociedad, sino que está presente en
toda su cotidianidad.
En el plano de la utilización de la radio como
una herramienta de cambio social y fortalecimiento cultural, la literatura nos
ofrece innumerables ejemplos de cómo la radio se ha convertido en el vehículo
central para la diseminación de mensajes pro sociales o de mensajes que apuntan
al fortalecimiento cultural. Por ejemplo, desde los años cincuenta, y con mayor
fuerza en las dos últimas décadas, la radio ha sido utilizada como soporte de
campañas de comunicación orientadas a la promoción de comportamientos y
actitudes socialmente deseables en el campo de la salud, a estimular procesos
de cambio social orientados al mejoramiento de la calidad de vida de
comunidades específicas, y a dinamizar programas de desarrollo en distintos ámbitos
educativos, sociales y culturales.
La
radio le brinda a la gente el conocimiento necesario para que ellos se abran
espacio y forjen caminos en búsqueda del bien social, por ello la emisión de
ese conocimiento no se manejaba a la ligera, es todo un procedimiento, la voz
aquí juega un rol determinante para involucrarse con ellos y viceversa, además
que esa construcción requiere el lenguaje de los mismos. «La radio es un medio
fabuloso, la radio es la extensión de la voz humana, como lo planteaba Mcluhan
y de la habilidad del hombre para expresar verbalmente y compartir con los de
más la rica historia oral en la que se basan las sociedades contemporáneas»
(Cadavid, 1990), y como tal debe contribuir al desarrollo social convirtiendo
gradualmente la información en conocimiento por medio de un lenguaje sencillo
pero profundo que ayude a que las mayorías latinoamericanas, regidas por
culturas orales primarias, tengan la posibilidad de acceder al conocimiento de
una manera creativa, en la que se aprenda divirtiéndose. Hacer radio y
transmitirlo, es hacerlo con entusiasmo y tratar de divertirte lo más que
puedas, la metodología cambia, porque se adapta al ritmo de las sociedades y
muchas veces lo tradicional se deja de lado, en la radio la innovación es
crucial para llegar a ellos.
Si
hablamos de innovación, un ejemplo claro es la “Radionovela y su impacto
social. Este discurso sonoro que incita a la imaginación. En nuestro país y en
la ciudad se constituyó en todo un fenómeno radiofónico «repleto de ensoñación
y de imaginación desbordante en donde el receptor ciego al escucharla compensa
la situación con los mil ojos de la fantasía. Las radios no ven las llevaron a
los hogares narraciones de amor o de aventura que pusieron en escena una
dramaturgia popular que prepararía los tiempos posteriores del melodrama
televisivo» (Vásquez, 1998). Así mismo, revitaliza el sentido de la oralidad,
característica esencial del lenguaje radiofónico.
En
la radio, la construcción de los procesos de las audiencias, tienen que ver colindantemente
con la manera en cómo se aplica y distribuye el tema de la información, a veces
la sociedad es saturada porque un contenido en sí es básicamente trabajado
desde el fondo mas no la forma, esto ocasiona que la sociedad empiece a recibir
y procesar insignificantes saberes, la comunicación aquí se ha tergiversado,
sin embargo, esa forma de comunicarse ha sufrido variaciones, de ese modo es
que la Educomunicación toma vital importancia aquí, este concepto permite, sobre todo, que los educadores comprometidos
con una perspectiva constructivista de trabajo didáctico y sus aliados
comunicadores, defensores de una visión democrático-participativa de los
procesos comunicativos, puedan aproximarse y complementarse en la práctica
profesional cotidiana.
La
radio presenta amplias posibilidades para trabajar en el área educativa y
enriquecer la labor pedagógica. Al imaginar la amplia gama de experiencias y
actividades que se pueden desarrollar con este medio, se evidencia lo escaso
que ha sido empleado en la escuela, especialmente en el nivel medio. La
enseñanza y el aprendizaje se pueden potenciar sólidamente incorporando la
dinámica radial en los proyectos áulicos, ajustados a una planificación
inteligente y abierta. “La radio es un receptáculo dinámico de innumerables
contenidos. Todo aquello que pueda comunicarse mediante sonidos es un posible
mensaje radiofónico”. (Didoy Barberis, 2008).
En
este sentido, Rodero (2008: 106) señala que la radio constituye el mejor medio
educativo ya que impacta el sonido, es fuente estimuladora de la imaginación, fomenta
la escucha y capacita la expresión oral. La radio desde un prisma educativo es
más que un medio de comunicación, es una forma de construir sociedad,
identidad, crítica… un medio de participación y cuya misión principal es la
educación al informar, promover y defender los intereses de la sociedad en la
que se desarrolla.
El nacimiento de esta tendencia es básicamente
adherir en la información ciertos rasgos educativos basado en una metodología
dinámica, aprehensible y creativa, por ello las investigaciones indican que
está emergiendo una nueva generación de educomunicadores profundamente
articulada y familiarizada con los nuevos recursos de la información,
inconforme con las políticas de comunicación vigentes y dispuesta a discutir
las políticas que rigen el sistema de comunicación y de información del país,
esta consigna a través de estos espacios es para demostrar y evidenciar a la
ciudadanía como está funcionado su país, las diferentes sociedades deben saber
cómo está la coyuntura de su nación y si la repercusión de su gestión
ocasionaría una inestabilidad en las comunidades del país, de esa forma el
trabajo como colectividad podría cooperar a la estabilidad en caso el impacto
sea negativo y creciente.
Conclusiones
La
radio es determinante a la hora de construir en la gente los procesos de
involucramiento, se comporta según el ritmo que tenga cada sociedad, pero sobre
todo predispone las herramientas necesarias para que los pueblos no se sientan
solos y que, por el contrario, estén dispuestos a velar por sus necesidades y
el bien colectivo. Un sociedad se debe
identificar por la manera en cómo actúan siendo un todo, dejando de lado el
individualismo, a su vez la
participación de los mismos implica que el cambio dependa de cómo se sientan
identificados culturalmente y cuál es el camino que desean seguir, la radio les
da las oportunidades necesarias para que ellos despierten el deseo de
transformar su perspectiva desde un trabajo conjunto y un sentido democrático,
los distintos trabajos, contenidos, programaciones, formatos y cualquier
actividad de carácter comunicativa y productiva, debe estar orientado hacia la
creación de una sociedad activa y luchadora, un trabajo donde la sociedad es
clave para testimoniar que en las radios se pueden hacer una infinidad de cosas
en favor de las mismas.
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